FOTODEPILACIÓN

La fotodepilación mediante luz pulsada es un sistema cómodo, seguro, indoloro y efectivo para eliminar el vello.

La luz pulsada es una emisión de luz visible que incluye todas las longitudes de onda de los lásers. La luz generada por la lámpara es absorbida por la melanina contenida en el pelo y es convertida en calor. Este calor intenso es conducido a través del pelo hasta el folículo, que es así destruido o incapacitado para generar nuevos pelos.

La longitud de onda oscila entre los 590 y 1200 NM garantizando la inocuidad del tratamiento y evitando cualquier posibilidad de producir quemaduras o daño en los tejidos adyacentes.

Hay dos factores importantes que influyen en la durabilidad del tratamiento:

El color de la piel (fototipo), el color del pelo y grosor del mismo: Está ampliamente comprobado que los más rápidos resultados se consiguen en pieles claras con pelos oscuros y gruesos

La fase de crecimiento del pelo: en cada sesión sólo se eliminan los que están en fase de crecimiento (anágena), por lo que sólo cuando todos los pelos de la zona hayan recibido un disparo estando en fase de crecimiento, se obtendrá un óptimo resultado de la zona.

Convendrá que en las cuatro semanas anteriores al tratamiento no se realice ningún tipo de depilación en la que se arranque el vello de raíz. No debe tomarse el sol para evitar la activación de la melanina en la parte exterior de la piel. Después del tratamiento se deberán utilizar cremas de protección solar en las zonas depiladas expuestas al sol.